Un lugar donde el realismo mágico sale del libro

Un lugar donde el realismo mágico sale del libro para convertirse en una vivencia encantadora.
Es una casa grande en sus espacios y en la atención cuidadosa y detallista de su dueño. Es un refugio donde el tiempo se detiene.
Allí los sonidos de la plaza cercana, se transforman en conciertos de campanas que te suspenden en el aire, mientras el perfume de rosas te envuelve en un abrazo invisible.
Cada rincón es un portal a un mundo donde lo ordinario se vuelve extraordinario, y la magia se esconde en los detalles más simples.
La recomiendo como descanso, como paseo. El lugar es tan espacioso, que lo recomiendo también para la realización de eventos culturales o sociales, tiene todo lo indispensable para que sea un exito todo lo que allí suceda. Gracias
